La sangrita es esa bebida típica mexicana que suele acompañar al tequila cada que se sirve en un caballito, es casi como un ritual o si prefieres llamarlo así: como una tradición. La leyenda nos dice que la sangrita es la dama consorte del tequila, la pareja elegante y discreta que no eclipsa el tequila y suaviza su sabor ardiente.
La sangrita tuvo su origen en el estado tequilero de Jalisco en un bar regentado por Doña Guadalupe Sánchez y su marido José. Aquí se ofrecía a turistas, lugareños y amantes de los destilados y la vida nocturna: tequila – bebida de origen ancestral que se produce alrededor de 1938 – acompañado de una bebida a base de salsa picante, jugo de naranja, salsa inglesa y granadina que con el paso del tiempo se hizo muy famosa y se convirtió en un compañero inseparable del tequila mexicano. Esta receta se hizo rápidamente famosa a lo largo de toda la República Mexicana y muchos locales la retomaron con algunas variantes como el jugo de tomate y otras.
La sangrita es por tradición la mejor amiga del tequila, aunque en la actualidad también puede considerarse como un delicioso acompañante del mezcal y la cerveza así como un ingrediente para preparar deliciosos platillos.


